sábado, 17 de noviembre de 2012

THE EX EN NORMAL CORUÑA

Ya llegó y se fue el veranillo de San Martín, muerto el cocho y hechos los chorizos los redactores del koshimo podemos dedicarnos a la brillante farándula de la cultura metropolitana.

Los chicos de Normal y los chicos de Sinsal de han confabulado para traer a la ciudad una serie de artistas de diverso pelaje bastante meritoria.

Aunque estemos frontalmente en contra de la intervención del estado en la kunst-kultur nos quitamos el sombrero y nos bajamos los pantalones.

Por todo ello cuando anunciaron el concierto de The Ex no dudamos demasiado en acudir a riesgo de la bolsa y la salud y tomamos camino, bajo fuerte lluvia hacia estadio de Riazor, poderoso imán de almas y voluntades, para terminar en ese objeto guay que es Normal.

El europeo horario de conciertos impuesto se vio obligado a claudicar ante la acción conjunta de España y Portugal, que consiguió estropear la furgoneta del grupo y retrasar el concierto a unas más ibéricas 23:00, pese a lo cual llegamos tarde.

Los vetustos holandeses ya habían empezado con la tralla cuando llegamos, quizá nos cogiesen con el pie torcido, pero todo cambió con lo narrado en el párrafo que sigue.

Confiábamos en sufrir una vez más las consecuencias del divorcio entre beber y cultura proveída por el estado, pero ¡oh Dionisos! un grifo de cerveza nos aguardaba con lo que no hubo que recurrir a la petaca y todo fue mucho más feliz.

No tenemos ni puta idea de como empezó el concierto.



Cuando llegamos estaban dándole duro a ese bello y enérgico batiburrillo que conforma el 70% de su discografía. Tres sucios guitarras y la dama Europa a la batería conmovieron nuestros corazones con ruido, sudor y cánticos al norte del Sena todo lo cual resultó bueno para nosotros y para las personas que allí se encontraban.

También hicieron varias concesiones a su herencia africana pero no salió ningún dánkalo a tocar el machete ni nada, para nuestra decepción.

Hubo chicas guapas, intelectuales feos, conocidos y algo de bailoteo guapo.
Queremos hacer hincapié en que no es buena idea el suelo pulido en conciertos, la cerveza, el barro y la coreomanía nos hicieron tomar la horizontal más veces de lo pertinente.



Tras abandonar el escenario y suplicarles un segundo pase volvieron para deleitarnos con otros tantos temazos y Katherina nos dio a todos las gracias por estar ahí y que les gustaba mucho la Corronia.

El mejor concierto que recordamos en una buena temporada, un caramelito al que aferrarse en las oscura noche cultural atlántica.